Zarameo

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1–2 minutos

A lo mejor realmente nos habríamos podido quedar arriba siempre, y jamás nadie se habría dado cuenta.

Paolo Cognetti, Las ocho montañas.

30 de noviembre. Palacios del Sil (León). Es la palabra «braña» una voz de amplio uso y extensa presencia en la toponimia de la Cordillera Cantábrica, sobre todo en el occidente. Braña de Fonte Baixa (Palacios del Sil), braña de Zarameo (Matalavilla), braña de la Xeita (Cuevas del Sil)… Son pastos de verano, de alzada, con sus cabanas, que dicen aquí.

La braña de Zarameo, auténtico locus amoenus, se asienta en un elevado circo. Como en un paraíso, despedimos el otoño contemplando un espléndido bosque mixto atlántico. Las hojas de los robles todavía aportan colores vivos al paisaje. Hay buenos acebales. Hay tejos dispersos.

No dejamos de prestar atención a los hongos. Humildes afiloforales como Squizophyllum o Plicaturopsis. Entre castaños, bajo la hojarasca húmeda, la pequeña y gelatinosa Leotia lubrica; y, sobre sustrato silíceo, el ascomiceto liquenizado Baeomyces rufus, tan diminuto, pero con su pie y su cuerpo fructífero. ¡Cuánta belleza se oculta en el mundo de lo pequeño!

Más adelante, mientras estaba enseñándole a T., en la ribera, el único apotecio color carne o rosa de un Baeomyces que la nieve no había cubierto, he visto la huella del pie de C. a su lado y he sabido que sus ojos se habían posado en él esta tarde. Tenía el tamaño de una cabeza de alfiler. 20 de enero de 1855. Diarios. Thoreau.

Brañas de Zarameo, la Xeita y Fonte Baixa (Palacios del Sil)

Plicaturopsis crispa. Leotia lubrica. Baeomyces rufus.

Ciencia ciudadana: INaturalist

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Una respuesta a «Zarameo»

  1. Avatar de JOSE LUIS MARTINEZ GARCIA
    JOSE LUIS MARTINEZ GARCIA

    Bonitas fotos de un lugar encantador

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