Sierra de Albarracín

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5–8 minutos

Albarracín,
quilla de piedra,
rojo penacho de cuestas y de arcadas,
sobre ti duerme el tiempo…,
José Antonio Labordeta

7-11 de Julio. Orihuela del Tremedal. Albarracín. En la Sierra de Albarracín se encuentran los Montes Universales, estribación suroccidental del Sistema Ibérico que se extiende por las provincias de Teruel, Guadalajara y Cuenca. Estos montes funcionan como una divisoria de aguas, de manera que algunos ríos que aquí nacen fluyen hacia la vertiente atlántica (Cuervo, Tajo), mientras que otros lo hacen hacia la vertiente mediterránea (Cabriel, Turia, Júcar). Cada cual ha encontrado su propio camino.

Las localidades turolenses visitadas fueron: Orihuela del Tremedal (Tremedales y Cerro del Santuario de la Virgen del Tremedal, Barranco de Valdecalera), Griegos (Muela de San Juan), Villar del Cobo (Dolinas), Albarracín (Pinares de Rodeno y Acueducto romano de Gea) y Calomarde (Cascada del Molino viejo o de la Fuente del Berro y Cañón de los Arcos).

1. y 2. Albarracín. 3. Orihuela del Tremedal desde el Cerro del Santuario de la Virgen del Tremedal

En Orihuela del Tremedal (1447 m) es destacable, por su alto valor ecológico, el extenso conjunto de turberas próximas al nacimiento del río Gallo: Sphagnum, Drossera rotundifolia, Pinguicula vulgaris, Hypericum undulatum, Dactylorhiza maculata, Potentilla erecta, Carex echinata

El campo semántico relacionado con las zonas húmedas es muy amplio. Aquí se utilizan las palabras tremedal (con presencia en la toponimia) o gotial para referirse a estos ecosistemas. Uno recuerda la Ilíada y el epíteto épico con el que Homero nombra al príncipe troyano Héctor: el de tremolante casco. Los tremedales, en efecto, tiemblan cuando se camina sobre ellos.

En el entorno de la Residencia de Tiempo Libre de esta localidad, un adecuado punto de partida para conocer la Sierra del Tremedal, hay buenos melojares. A medida que subimos hacia el Santuario dominan el paisaje extensos pinares de pino royo, que se acompañan de enebros (Juniperus communis) y sabinas rastreras. El valle está orientado al norte, por lo que se mantiene fresco todavía en esta época del año. Encontramos también avellanos, abedules, serbal de cazadores e incluso arándanos (muy escaso en la zona); y algún que otro acebo. En el cerro cuarcítico del Santuario aparecen: Ribes uva-crispa, Dianthus lusitanus, Sedum brevifolium y Asplenium septentrionale. Y en los pastos, sobre suelo ácido: Conopodium pyrenaeum, Pilosella castellana, Vicia pyrenaica, Thymus pulegioides y Achillea odorata, entre otras especies.

1. Berberis hispanica subsp. seroi. 2. Achillea pyrenaica. 3. Dactylorhiza elata. 4. Drossera rotundifolia. 5. Digitalis obscura. 6. Dianthus lusitanus. 7. Vicia pyrenaica.

Dos cabras montesas se acercan al Mirador. Las sorprendo al asomarme por entre los escarpes. En el medio natural todo encuentro con fauna silvestre, especialmente si son mamíferos, se agradece. De algún modo, culmina la jornada. Las vistas son magníficas. Es Natura, es el emplazamiento el que hace sagrado el lugar.

La cabra montés ha colonizado desde finales del siglo XX la Sierra de Albarracín de forma natural, proveniente de la vecina Serranía de Cuenca y las altas hoces del Río Tajo, estableciéndose grupos familiares en zonas como la Muela de San Juan (Griegos), el Cerro del Tremedal, los estrechos de Albarracín y el Cañón de los Arcos (Calomarde).

1. Lagarto ocelado (Timon lepidus). 2. Cabra montés en el Cerro del Tremedal.

Si se baja del Santuario hacia Orihuela por el interior del bosque, por los caminos en lugar de por la carretera, puede uno prestar atención a la avifauna: pito real, petirrojo, chochín, curruca capirotada, mosquiteros, páridos diversos… El herrerillo capuchino y su inconfundible sintonía musical ameniza todo el recorrido.

Por lo que se refiere al Barranco de Valdecalera, caminamos hacia un pinar de pino silvestre que se asienta sobre sustrato calizo, lugar donde pudimos anotar: Lonicera xylosteum, Lonicera etrusca, Berberis hispanica subsp seroi, Nepeta nepetella, Sideritis hirsuta, Mantisalca salmantica, Cephalaria leucantha, Lavandula latifolia, Salvia lavandulifolia, Salvia pratensis, Aphyllantes monspelliensis, Astragalus sempervirens, Rhamnus infectoria, Linaria repens, Digitalis obscura, Artemisia pedemontana subsp. assoana, Rosa micrantha, Linum apressum, Dactylorhiza elata y el micoheterótrofo Monotropa hypopytis. En definitiva, una buena representación de flora calcícola.

1. Monotropa hypopytis. 2. Pyrola chlorantha. 3. Salvia officinalis supsp. lavandulifolia. 4. Potentilla caulescens.

Cerca ya de la localidad de Griegos y de la vecina Orea (Guadalajara) se encuentra el paraje conocido como Aguas Amargas, próximo a una antigua explotación salina. En el valle fotografiamos Achillea pyrenaica, endemismo de las montañas nortepeninsulares (Pirineos, sobre todo) de presencia muy localizada en el Sistema Ibérico. Asimismo, aparece Potentilla pyrenaica, cuya cita en el Ibérico meridional debe considerarse, por las mismas razones, de notable interés.

Muy recomendable es la visita a La Muela de San Juan, una meseta caliza que se encuentra entre Griegos (1601 m, el segundo pueblo más alto de Aragón después de Valdelinares) y Guadalaviar. Es un espléndido mirador, conocido asimismo por ser donde nace el río Turia. Encontramos: Ononis pusilla, Onopordum acaulon, Potentilla caulescens, Silene legionensis, Rhamnus pumila, Asplenium montanum, Arenaria tetraquetra, Pyrola chlorantha, y la orquídea Epipactis kleinii…

La diminuta Pyrola chlorantha es otro micoheterótrofo, es decir, plantas que parecen parasitar hongos; pero en este caso conserva la clorofila y, por lo tanto, la capacidad fotosintética. Sería propiamente lo que se conoce como mixótrofo.

1. Nacarada (Argynis paphia) 2. Ninfa de los arroyos (Limenitis reducta). 3. Sofía (Isoria lathonia) sobre Centaurea jacea. 4. Cardera (Vanessa cardui). 5. Centinela azul (Orthetrum brunneum) en Aguas Amargas. 6. Melanargia lachesis.

¿Y las mariposas? Medioluto ibérica, Nacarada, la bellísima Ninfa de los Arroyos, Sofía, Cardera… son algunas de las mariposas que resultaban frecuentes en la zona en este momento del año. También era muy abundante la Banda acodada (Hipparchia alcyone), mariposa que -al igual que otros satíridos- mantiene sus alas cerradas cuando se posa sobre piedras o sobre el suelo para pasar desapercibida.

1. Pinar de Rodeno en Albarracín (areniscas). 2. Anillo de Liesegang sobre areniscas del Rodeno. 3. Pintura rupestre (ciervo) del neolítico en abrigos de las areniscas del Rodeno. 4. Dolina Grande de Villar del Cobo. 5. Molde externo fosilizado de Ammonite (Dolina grande de Villar del Cobo). 6. Río de piedras de Orihuela del Tremedal (cuarcitas). 7. y 8. Tobas y travertinos (Calomarde).

Es imposible no interesarse, aunque solo sea un poquito, por la geomorfología en una comarca como esta. En Villar del Cobo hay un conjunto de impresionantes dolinas (hoyones o celadas) que pueden recorrerse sin dificultad y donde resulta fácil localizar distintos tipos de fósiles: moluscos bivalvos, braquiópodos diversos (rinconélidos, terebrátulas,…), cefalópodos ammonoideos, etc. Estas dolinas se han originado por subsidencia: procesos de disolución por el agua subterránea y posterior hundimiento de los materiales suprayacentes.

Mención propia merecen los ríos de bloques o carreras de piedras que observamos en Orihuela, originados por procesos periglaciares, entre los que se encuentran la crioclastia y la gelifluxión.

También requieren atención, por su belleza paisajística, los Pinares de Rodeno (Pinus pinaster) de Albarracín, Bezas y Gea, con interesantes pinturas rupestres en sus abrigos rocosos. Esta arenisca roja está presente, rojo penacho de cuestas y de arcadas, en la propia mampostería de Albarracín.

El último día en Albarracín, después de caminar el paseo fluvial del río Guadalaviar, subo a la muralla medieval. Llevo conmigo un libro, el libro que me ha acompañado este viaje: Henry David Thoreau, una vida, biografía de Laura Dassow Walls. Me siento en una piedra y leo alguna de sus páginas. Dassow aborda la relación de Thoreau con la ciencia humboldtiana y la influencia que las lecturas de Darwin ejercieron sobre él. Su conclusión: el escritor de Concord evolucionó, al final de su vida, hacia un mayor empirismo, acentuándose la perspectiva científica de su pensamiento.

Contemplo desde los aledaños de la muralla este pintoresco y laberíntico pueblo. Y, entre humildes cardos yesqueros, con sus llamativas inflorescencias azules, disfruto del paisaje y del atardecer. Del momento.

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Una respuesta a «Sierra de Albarracín»

  1. Avatar de José Luis Martínez García
    José Luis Martínez García

    Siendo del norte, nos llama tambien poderosamente la atención esta montaña mediterránea de Albarracin, con sus magníficos y peculiares paisajes.

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